El 14 de noviembre de 2018, el Estadio Nacional volvió a convertirse en escenario de memoria, política y rock de alto calibre. Roger Waters regresaba con su gira Us + Them, ante más de 50 mil personas, en una noche donde la música de Pink Floyd se transformó en declaración de principios.
No fue solo un concierto. Fue un manifiesto.

El concepto: “ellos y nosotros”
El título del tour proviene de la canción Us and Them, incluida en The Dark Side of the Moon. Esa idea —la división artificial entre bandos— atravesó todo el espectáculo.
Desde la intro atmosférica con “Speak to Me / Breathe”, el montaje dejó claro que el eje no era la nostalgia sino la vigencia. Una pantalla monumental cubría galería sur, desplegando animaciones surrealistas, imágenes documentales y mensajes directos. El sonido cuadrafónico permitió escuchar cada susurro, cada latido, cada efecto, con una nitidez pocas veces vista en Chile.

Una banda sólida, una obra vigente
Acompañado por un equipo de músicos y coristas de altísimo nivel, el repertorio recorrió clásicos como “Time”, “Wish You Were Here” y la exigente “The Great Gig in the Sky”, ejecutada con precisión y dramatismo.
Hubo espacio también para material reciente de Is This the Life We Really Want?, especialmente “The Last Refugee”, uno de los momentos más sobrecogedores del show. En las pantallas, la historia de una madre y su hija huyendo de la guerra aportaba una carga emocional que conectaba directamente con el presente global.
El concierto avanzó como una narrativa audiovisual donde cada canción reforzaba el mensaje central: la deshumanización no puede normalizarse.
El bloque Animals y el cerdo “Stay Human”
Si hay un momento que condensó la postura política del británico fue el segmento dedicado a Animals. Durante “Pigs (Three Different Ones)”, un cerdo inflable sobrevoló el estadio con la leyenda “Stay Human”.
Las pantallas proyectaban frases polémicas de líderes mundiales, con especial énfasis en Donald Trump, caricaturizado en múltiples ocasiones. La crítica era directa, sin metáforas suaves. Waters levantó pancartas denunciando que “los cerdos gobiernan el mundo”, reafirmando su postura contra el autoritarismo, el racismo y la manipulación mediática.
En plena pausa, una sola palabra dominó las pantallas: RESIST. Resistir a la violencia, a la opresión, al discurso del odio.

Another Brick y la energía joven
Cuando sonaron los acordes de “Another Brick in the Wall (Part 2)”, una fila de jóvenes con overoles naranjos apareció en escena. El guiño visual evocaba cárceles y centros de detención, pero también rebeldía generacional. El coro fue coreado por todo el estadio, en una escena que mezcló denuncia y celebración colectiva.
La conexión intergeneracional fue evidente: adolescentes y adultos compartían canciones compuestas hace más de cuatro décadas, pero aún urgentes.

Víctor Jara y la memoria del Estadio
El momento más emotivo llegó en el bis. En el mismo recinto que fue centro de detención durante la dictadura, Waters rindió homenaje a Victor Jara. Interpretó fragmentos de “El Derecho de Vivir en Paz” y proyectó su imagen en las pantallas gigantes.
El gesto no fue improvisado. Días antes, el músico había visitado a Joan Turner, viuda de Jara, reafirmando su compromiso con la memoria histórica y con la causa palestina, otra constante en su discurso.
El cierre con “Comfortably Numb” dejó al estadio en un silencio reverente antes del estallido final de luces y aplausos.
Más que un concierto
La gira —registrada en el documental dirigido junto a Sean Evans— mostró que, lejos de acomodarse en la nostalgia, Waters sigue utilizando el repertorio clásico como plataforma para hablar del presente.
A sus 75 años en esa visita, su voz mostraba desgaste natural, pero la convicción permanecía intacta. La puesta en escena, el sonido y la narrativa visual consolidaron una de las presentaciones más impactantes del año en Chile.
En tiempos de posverdad y polarización, el mensaje fue claro: no existe un “ellos y nosotros” cuando la humanidad está en juego.
🎥 Us + Them – Concierto completo
Sinopsis
El 14 de noviembre de 2018, Roger Waters presentó en el Estadio Nacional de Santiago su gira Us + Them ante más de 50 mil personas. El espectáculo combinó clásicos de Pink Floyd con canciones de su disco Is This the Life We Really Want?, desplegando una potente puesta en escena audiovisual y un mensaje político explícito contra la deshumanización. El homenaje a Víctor Jara y la palabra “RESIST” proyectada en pantalla marcaron una noche donde la música y la memoria histórica se fundieron en un mismo escenario.

